por
visualpoetry
@ 02/23/08 - 15:30:06
Mis peces vivos de Iván Carabaño
Presentación del 22 de febrero del 2008 (BCN)
Permítanme que comience por el título, por esos peces vivos que Iván Carabaño califica, posesivamente, como suyos, ¿tal vez por estar domesticados y en el interior de una pecera? Quedémonos, de momento, de esta pecera imaginada, con el vidrio a través del que contemplar su interior. No sé si les ha ocurrido a Ustedes, pero algunas veces uno mira por la ventana de la vida, y mira sin querer ser mirado, o mira pensándose que nadie le ve mirando. El vidrio en medio, sea el de la ventanilla de un avión, cuando miramos hacia abajo y todo es tan minúsculo que las penínsulas parecen mapas de un juego de estrategias, sea el de la ventana de una casa, cuando miramos hacia los interiores, espíando tal vez quién sabe qué forma de vivir o decorar, o sea una pecera, como nos refiere aquí Iván, en realidad lo que buscamos es un espectáculo vivo, el espectáculo de la humanidad.
Iván es sin duda un poeta cuiroso, dispuesto a relatarnos esos peces vivos que ve, ese espectáculo de la condición humana que se multimplica en miles de millones de seres humanos, los mismo que habitantes ha tenido, tiene y tendrá el planeta tierra.
Pero no se limita a explicarnos personajes o personas conocidas o desconcidas, en quién sabe qué lugares comunes. No. Iván es, en realidad, un fabulador e inventa personajes, tal vez porque lo que ve en su entorno no le gusta demasiado, tal vez porque su imaginación se arranca por bulerías, Iván inventa en cada poema un espectáculo humano:
La fabulación de personajes:
Pág. 25, El único hombre en el mundo capaz de ser completamente feliz.
Pág. 32, los reparadores del tiempo pasado y que no va a volver.
Pág. 34, el héroe que era demasiado flaco como para serlo en serio.
Pág. 86, el hombre al que se le encogía el corazón/se le puso cara de niño,
El autor es así mucho más que un espectador que simplemente contempla y nos los explica; un autor de la talla de Iván Carabaño es capaz de inventar, de convertirse en creador de personajes – es así como el autor da vida a los peces, por tanto, usa el “mís” del título no en un sentido posesivo, sino en un sentido plenamente creativo.
Pero no fabula únicamente personajes humanos, al igual que en la fábula clásica, Iván recurre a la humanización de animales, plantas, conceptos, etc.
Pág. 42, El cartel “se vende” de una casa conoce muchas historias.
Pág. 43, la planta que absolvía lenguas de fuego en vez de gotas de lluvia
Pág. 44, un cuadro realista y uno abstracto, frente a frente, se han mirado.
¿Por qué Iván escoge éste “a la manera de la fábula” para sus poemas?, yo creo que se trata de un buen instrumento para de explicar el mundo: por un lado la fábula nos resulta amable, comprensible y atractiva tanto para los niños como para los adultos y, además, implica la sencillez formal frente a la complejidad de los personjes. Secillez formal que se ejemplifica en el libro de Iván por su libertad a la hora de escribir versos, su falta de forma es una elección clara hacia una escritura limpia de erudiones y dificultades, por el contrario Iván prefiere trasladar el protagonismo de la complejidad hacia sus personajes, pues una verdadera creación del carácter humano sólo se puede hacer desde complejidad del individuo.
Sin embargo, desde el otro lado del vidrio, también los personajes miran al autor, en un juego de espejos y de miradas cruzadas que nos lleva a preguntarnos ¿quién está dentro y quién está fuera de la pecera? La respuesta está clara para mí: Iván es un humanista y se mira a sí mismo cuando mira a cada personaje, y en el interior de la pecera puede estar, en realidad, el mismo poeta, tal y como nos explica en el poema Endoscopia, pag. 56., donde Iván hace un auténtico retrato de la introspección, dice: el poeta se metió dentro de sí, aprovechando un descuido. Tal vez los vidrios de la pacera o del acuario sean la frontera del ser, simplemente la frontera transparente del ser de cada uno frente al mundo que nos mira.
Como conclusión diría que las fábulas de Iván miran hacia el interior de un mundo que puede ser comprensible en su sencillez y maravilloso en sus complejidades. Cuestiones como el papel del poeta como creador y el juego de reflejos entre la realidad y el literatura y como el poeta crea o se crea a sí mismo, tienen en este estupendo libro de Iván un reflejo muy saludable.
He citado unos cuantos de los comienzos de los poemas de este libro, he citado sólo el principio, creo que resultan un anzuelo ideal para “pescarles” y que no dejen de leer estas historias, estos poemas, de Iván Carabaño.
A.C.G. 2008
Ver también en el blog de Sopa de poetes:
http://sopadepoetes.blogspot.com/2008/02/presentacin-de-mis-peces-vivos-de-ivn.html