La poeta madrileña Ana Delgado Cortés ganó recientemente el premio Carmen Conde de poesía, en su edición 2008, con el libro Poemas del amor sumiso (www.torremozas.com). El amor, junto a la muerte, uno de los eternos temas que la literatura ha tratado a lo largo de la historia, es, sin duda, una de las expresiones poéticas más arriesgadas en los últimos tiempos. ¿Cómo decir el amor? ¿cómo explicarlo? ¿cómo después de tanto escribir sobre el amor podemos decirlo sin caer en la repetición? Ana Delgado Cortes dice el amor en estos poemas, así de sencillo y así de difícil: dice la experiencia en una voz que se va desdoblando y multiplicando, siempre desde la feminidad de su ser poeta, pero sin olvidar un "él" que no se presenta como enfrentado o cantrapuesto, sino como complemento necesario. Al fin, el libro transcurre, la espera, el encuentro, la unión, la despedida, al igual que la vida, al igual que el amor, y la poeta acaba diciendo: "No lo detengas más y no lo olvides/porque te dio la luz/y te ha hecho eterna." Tal vez pueda pasar el amor, fluir, nunca detenerse, pero siempre nos quedará la literatura, los buenos poemas como los de Ana Delgado Cortés para hacernos creer de nuevo en la literatura conformando el amor, diciéndolo, renovándolo, reinventándolo.